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Ultima Proclama de El Libertador


Por Humberto José Quintero Ferrer.
Alumno del Tercer año Sección B,
 Colegio Rioclaro, Barquisimeto, 
Estado Lara, Venezuela
          
  En Francia Bolívar se encuentra con su maestro Simón Rodríguez, juntos viajaron a Italia en 1805. En Roma un día de agosto en el Monte Sacro, Bolívar juró no dar descanso a su alma, hasta lograr que Hispanoamérica fuese libre del yugo español. "Fue un hermoso gesto romántico, pero no solo un gesto, pues Bolívar cumplió luego su juramento. Por eso es El Libertador: porque prometió y cumplió su promesa."
 
            Sin duda el momento de inicio de la gesta de Simón Bolívar, se inicia cuando el 19 de abril de 1810 se da en Caracas la revolución de la independencia y es ascendido a Coronel y nombrado Comisionado por la Junta de Caracas. Por todo el valor y empeño mostrado en la carrera por obtener la paz y libertad de su tierra, se le impuso el merecido titulo de El Libertador, en octubre de 1813, título con el cual ha pasado a la historia latinoamericana y mundial.

            De forma que aquel juramento realizado en el Monte Sacro, empesaria a hacerse tangible.  Posteriormente ya no solo era la lucha por liberar a Hispano América del yugo ibérico que logró de manera exitosa, con la ayuda de muchos otros hombres de gran valía, sino también la creación de una nación de hermanos de lucha (La República de Colombia). Así su atención se centraría en darle estabilidad a la naciente república, libertar otras naciones como Colombia y Panamá, Ecuador, Bolivia y Perú, cumpliendo su deseo de crear la Gran Colombia, como lo afirma Salcedo-Bastardo: "De este modo Colombia aparece dentro de la concepción histórica de Bolívar como pieza circunstancial y herramienta para la materialización de ideales que superan en magnitud y excelsitud la simple existencia constitucional de esta gran república".

            La República de Colombia, en la cual haremos un mayor énfasis, encuentra en el Congreso de Angostura reunido el 15 de febrero de 1819, las bases jurídicas, expuestas mediante la Ley Fundamental de Colombia, dictada a solicitud de El Libertador (victorioso en la batalla de Boyacá), entre los aspectos más resaltantes expuestos en esta ley, Siso resalta: "Las repúblicas de Venezuela y Nueva Granada formarán una sola bajo el titulo de República de Colombia, las deudas de las dos repúblicas, se reconocerán in solidum, como deudas de Colombia, el Poder Ejecutivo será ejercido por un presidente, y en su defecto un vicepresidente, nombrados ambos por el Congreso, se creara una ciudad con el nombre de Libertador Bolívar, que será la capital de la nueva república, el Congreso Constituyente de Colombia se reunirá en 1º de enero de 1821, en la Villa de Rosario de Cúcuta, la república será proclamada solemnemente en los pueblos y ejércitos el 25 de diciembre".
            De acuerdo con la Ley Fundamental de Colombia expuesta en Angostura, el congreso de Cúcuta debía reunirse en enero de 1821. Pero una serie de acontecimiento va a retrasar las actividades, entre las que se destaca, la falta de quórum, la muerte del Dr. Rosio, quien fungía como Vicepresidente de la República, este fue remplazado por decreto de El Libertador, por él para ser entonces secretario de hacienda, el Brigadier Luis Eduardo Azuela. Pero el 13 de abril murió Azuela, lo que de lleno imposibilitaba la reunión del congreso por la inexistencia de ejecutivo, que presidiera dicho congreso. ¿Podría ser este un presagio de la historia que tendría la República de Colombia? Posteriormente el precursor Nariño es nombrado por El Libertador, Vicepresidente de Colombia y se dirigió a Cúcuta a instalar el congreso.

            El 6 de mayo se inauguro, resaltando un esplendido discurso de Nariño del cual Siso extrae las siguientes palabras: "Yo veo, les decía, con placer mezclado de amargura, reunidas aquí las pocas espigas que la guadaña destructora del despotismo ha dejado en pie… Vosotros sois la tabla escapada del naufragio que debe salvar a los que hemos quedado con vida".

            El congreso procedió inmediatamente a la ratificación de la Ley Fundamental de Colombia, la cual ya había sido dictada en el pasado Congreso de Angostura. Posteriormente el 20 de agosto de 1821, se firma el acta constitucional, donde le correspondió firmarla como presidente al doctor Miguel Peña, que paradójicamente tendrá una notoria presencia en la disolución de Colombia, en los años venideros. Entre los puntos fundamentales con los que contaba la constitución de la República de Colombia, Siso destaca: "La forma de gobierno será guiado por el sistema central de carácter popular, representativo, y su ejercicio correspondía a los tres clásicos poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial".

            Posteriormente para 1826, aflorarían ciertos movimientos separatista en la ciudad de Valencia que tenía como objetivo separar Venezuela de la Gran Colombia. Inicialmente esto comenzó como un enfrentamiento entre Páez y la Municipalidad de Valencia. Llamada la "Cosiata", quería decir "la cosa esa" pues muchos la creían pequeña y de poca trascendencia; con el tiempo esta situación cambió y sería el génesis de la separación de La Gran Colombiana. Como lo comenta Mijares "Los sucesos del año 26, prácticamente destruyeron La Gran Colombia y establecieron para largo tiempo el predominio de Páez en Venezuela…"

            La serie de sucesos acontecidos para el año de 1826 y denominados como la Cosiata, se sucintan, cuando el 29 de diciembre de 1825, se publica por orden del gobierno de Bogotá un alistamiento general, el cual no fue acogido. Esto exaspera al General Páez, quien da la orden a los batallones de Anzoátegui y Apure, para aprehender a cuanto hombre se encontraran, la orden fue acatada y con sus respectivos abusos de poder por parte de los hombres de Páez. Esto trae como consecuencia la queja del intendente Escalona (quien no era muy amigo del General Páez) ante el ejecutivo el cual ratificó la denuncia a la Municipalidad, que se quejo ante la Cámara de Representantes.
            La Cámara de Representantes, conforme autorización de La Constitución, llevo la acusación ante El Senado, quien admitió el 27 de de marzo por mayoría de votos la resolución, la cual suspendía de su cargo a Páez como Comandante General de Venezuela. También es obligado a comparecer ante El Senado. Al pasar por Valencia su asesor principal Miguel Peña lo convenció de no ir a Bogotá, pues le hizo creer que estaría condenado de antemano si se presentaba.

            La Municipalidad de Valencia respaldo a Páez y por supuesto la Cosiata también; esta proclamo a Páez jefe supremo, municipalidades como la de Caracas se sumaron y le dieron total apoyo como menciona Siso: "El movimiento de Valencia encontró eco en la mayoría de las municipalidades. Aun la misma de Caracas, causante del problema, se apresuró a reconocerlo como Comandante General".

            Páez asume las riendas del poder, jura cumplir las leyes establecidas pero sin obedecer al gobierno de Bogotá, a su vez, separa a Venezuela de la gran Colombia, más sin embargo, en lo legal seguía vigente la Gran Colombia con su base en la constitución de Cúcuta. En relación a esta situación José Antonio Páez en su autobiografía señala: "Los pueblos estaban afligidos por la mala administración, y anhelaban por el remedio de sus males. Esta causa misma nos ha presentado la ocasión y nosotros la aprovechamos buscando el remedio en la misma Constitución". Para el 1 de enero de 1827 Bolívar dicta un decreto de absolución para todos los sublevados del movimiento.

            La República de Colombia había entrado en un periodo crítico (1826 – 1830), en este sentido se realizo la Convención Nacional, día 2 de abril de 1828, en la ciudad de Ocaña donde se planteo la reforma de La Constitución de 1821. Esta convención fracasó, pues debido al caldeado clima y sin haber logrado conciliar actitudes esta se disuelve el 10 de julio ante el retiro de los bolivarianos al pueblo de Santa Cruz. De esta forma se fracasó la convención y se inicia la Dictadura de El Libertador y la desintegración de la gran Colombia.

            Durante la dictadura El Libertador tomo ciertas medidas que se acentuaron a partir de una conspiración que se realizo el 25 de septiembre de 1828, en la que Manuela Sáenz salva su vida distrayendo a los conspiradores mientras él se ponía a salvo. Santander fue uno de los sospechosos de este hecho. Bolívar declara la religión Católica como la religión de los colombianos, se reformo el Plan de Estudios de la Universidad, se suspenden las municipalidades por el tiempo que se juzgare conveniente, se declaró perturbadores del orden público a los que divulguen mentiras o rumores de alarma y sospechosos a los que portaran armas sin permiso de la autoridad, entre otras cosas.

            Los intentos de Bolívar fueron en vano, el 13 de enero de 1830 Páez convoco las elecciones de diputados para formar el Congreso Constituyente y declaro la autonomía de Venezuela. Este se instalo el 6 de mayo en Valencia, allí se promulgo La Constitución de 1830 y se eligieron las autoridades nacionales. Este sería conocido como el Congreso de Valencia y para evitar que Bolívar intentara poner un alto al fuego a los movimientos secesionistas pone como condición a cualquier diálogo su exclusión del territorio nacional.
            De esta forma la República ideal de Bolívar de inspiración Mirandina se desarticula en 1830 y se da paso a tres nuevas naciones: Venezuela, Nueva Granada (que posteriormente adoptaría el nombre de Colombia) y Ecuador. En relación al fracaso de la Gran Colombia Salcedo-Bastardo menciona: "El fracaso de la Gran Colombia no es fracaso esencial de las aspiración bolivariana. Colombia no es su objetivo último. Colombia es una estación de tránsito hacia la fusión de los pueblos hispanoamericanos".

            El 17 de diciembre de 1830, el doctor Reverend, sentado a la cabecera de la cama, observa la detención del pulso, la respiración suavemente estertorosa. Sale de la habitación e inmediatamente anuncia:

·         "Señores, si queréis presenciar los últimos momentos del  postrer aliento de El Libertador, ya es tiempo".
            Era la una y siete minutos de la tarde, desaparecía el personaje que recogió sobre si el momento glorioso de la emancipación de Sudamérica.